El modelo Dipping Light Portátil es la evolución natural de una de las lámparas de diseño más poéticas y reconocibles de los últimos años: la Dipping Light de Jordi Canudas para la firma barcelonesa Marset. Nacida en 2019 como un experimento artesanal —sumergir una bombilla en capas sucesivas de pintura—, la versión portátil lleva ese concepto un paso más allá: la misma esfera de cristal soplado a mano, con sus círculos concéntricos de pigmento que filtran y colorean la luz, ahora completamente autónoma, sin cables, lista para acompañarnos allá donde queramos crear ambiente. Encendida, la pantalla actúa como un filtro cromático que tamiza y calienta la luz de manera hipnótica; apagada, es un objeto escultórico de cristal de color que merece ocupar cualquier mesa o estante.
La carga estética de la Dipping Light Portátil la convierte en una pieza igual de válida para el hogar que para entornos de hostelería y diseño. En una mesa de restaurante o en la barra de un bar crea una atmósfera íntima y sofisticada sin necesidad de instalación eléctrica alguna. En casa, puede situarse sobre una mesita de noche, en una repisa del salón, sobre la mesa del comedor en una cena especial o en la terraza en una noche de verano. Su base cilíndrica en latón cepillado o acabado grafito aporta solidez y un contrapunto metálico que refuerza el carácter artesanal de la pieza. Cada lámpara es, literalmente, única: el proceso de inmersión en pintura hace que no haya dos iguales.
La gama de colores de la pantalla ha ido creciendo desde los originales blanco, verde y ámbar hasta incorporar tonalidades más sobrias y versátiles —crema, chocolate y burdeos— que amplían las posibilidades de combinación en proyectos residenciales y de interiorismo contemporáneo. Estos nuevos acabados son menos saturados pero no menos expresivos: el crema proyecta una luz muy cálida y envolvente; el chocolate ofrece una versión contenida y elegante; el burdeos aporta sofisticación sin estridencias. Todos ellos dialogan perfectamente entre sí y con el resto de la colección Dipping Light —disponible también como lámpara de sobremesa, colgante, aplique y techo—, lo que permite crear composiciones coherentes y de gran impacto visual en un mismo espacio.
Más allá de su indudable atractivo estético, la Dipping Light Portátil ofrece una autonomía de hasta 20 horas a baja intensidad, lo que la hace perfectamente funcional para un uso prolongado. Incorpora un dimmer de tres posiciones integrado en la base que permite adaptar el nivel de iluminación al momento: máxima potencia para una lectura tranquila, intensidad media para una velada en buena compañía, o luz suave y tenue para crear una atmósfera íntima y relajada. Una lámpara que, en definitiva, conjuga la tradición artesanal del vidrio soplado con la practicidad de la iluminación inalámbrica moderna. Si buscas otras opciones portátiles de Marset, puedes consultar también la Follow Me y la Bicoca.
Características técnicas Dipping Light Portátil de Marset
Fuente de luz: LED SMD integrado
Iluminación difusa y decorativa
Potencia: 3,5W
Temperatura de color: 2700K
CRI (Índice de Reproducción Cromática): 90
Flujo lumínico fuente: 216 lm
Flujo lumínico luminaria: 123 lm
Batería recargable. Autonomía:
- 5 horas a máxima intensidad
- 10 horas al 50% de intensidad
- 20 horas al 25% de intensidad
Tiempo de carga de la batería: 10 horas
Luminaria regulable mediante dimmer integrado de 3 posiciones
Pantalla de cristal soplado brillante blanco con capas de pintura superpuestas. Proceso artesanal: cada pieza es única.
Colores de pantalla disponibles: Blanco, Verde, Ámbar, Burdeos, Chocolate, Crema
Base: cuerpo cilíndrico metálico en latón cepillado o grafito
Dimensiones: ø6 cm (base con accesorio disco) / altura 22,2 cm / ø 12,5 cm (pantalla de cristal soplado)






