Consejos para afrontar un proyecto de iluminación del salón

Proyecto de iluminación de salón

El salón de un piso o una casa suele ser la estancia principal de una vivienda, y en él, se pueden desarrollar y tener lugar diferentes actividades a lo largo del día, según la hora y el tamaño o estructura de cada familia.

Lo primero a tener en cuenta en cualquier estancia, no solo en un salón, es la luz natural. Hay que intentar aprovecharla al máximo durante las horas de luz diurna, y llevar a cabo una buena planificación de la luz artificial para el resto de horas en que no es posible disfrutar de la luz natural.

A la hora de planificar la iluminación de un salón hay que tener muy encuentra varias cosas:

  • Actividades que se van a llevar a cabo en él
  • Elementos arquitectónicos y constructivos que podamos tener, así como forma y estructura del espacio: si tenemos falso techo o no lo tenemos, si hay alguna columna, si es cuadrado, rectangular, en forma de L, etc.)
  • Tipo de mobiliario, estilo de decoración, y ambiente que le queremos dar al salón. Aquí tienen gran importancia también los colores y materiales. La luz y los colores están íntimamente relacionados.

Un salón o salón/comedor puede tener distintos usos, así como diferentes ambientes: zona de estar, zona de comedor, puede que haya una zona o rincón dedicado a despacho o mesa de trabajo, en muchas ocasiones hay librería o una zona de biblioteca, etc. A veces, incluso, y sobre todo dependiendo de los metros disponibles, la zona de estar puede estar dividida en dos zonas diferenciadas: una zona de estar más social, dedicada a reuniones con gente o familiares, y otra zona diferenciada dedicada más al relajamiento personal y a todo lo audiovisual (TV, equipos de música y vídeo, etc.)

Todos estos condicionantes son elementos a tener muy en cuenta y que definirán en gran medida el tipo de iluminación del espacio.

proyecto iluminación salón
Imagen: EDEN Design

También es importante tener en cuenta que las estancias tienen paredes, y que estas pueden estar «desnudas», o haber cuadros, o fotografías en ellas, y que no debemos olvidarlos a la hora de planificar qué tipo de luces vamos a instalar, para destacarlos.

Una vez tenemos claro la distribución del salón/comedor, los usos que se le van a dar, tipo de mobiliario, colores, y qué otros elementos arquitectónicos y constructivos hay en el espacio, es hora de afrontar el diseño y planificación de la iluminación.

Es en este punto donde debe definirse qué posibles ambientes se quieren conseguir crear con una iluminación determinada. EN parte, la gracia del interiorista o del diseñador de iluminación está en lograr crear un proyecto lumínico que permita crear los máximos ambientes posible con el mínimo de luces posible, teniendo en cuenta siempre el presupuesto. Es por ello que un punto importante a tener en cuenta es planificar reguladores de intensidad, o si es posible, algún sistema sencillo de control de iluminación que nso permita crear escenas, lo que permitirá maximizar el uso de una misma instalación.

Aquí solemos aconsejar el uso de diferentes tipos de iluminación, que combinados de diferentes maneras, permitan la creación de estos diferentes ambientes que comentábamos, que permitan que la estancia se adapte a lo largo del día a los diferentes usos que se la vayan a dar:
– Una iluminación más técnica, sobre todo focos empotrados y/o proyectores, lineales, etc.
– Una iluminación más decorativa, que acabará de conformar el ambiente deseado, bien sea con lámparas auxiliares de pantalla (de mesa o de pie), flexos o similares, y lámparas de suspensión.
– Otra opción a tener en cuenta es la integración de lineales en el mobiliario, especialmente en librerías, bibliotecas y muebles de TV (Aquí es recomendable que la luz salga por detrás del televisor)

proyecto de iluminación de un salón comedor
Imagen: EBB&Flow

Por otra parte, recomendamos el uso de luz tanto directa como indirecta, así como jugar con luz concentrada y luz difusa. La combinación de diferentes tipos de luz nos permite crear ambientes según los requisitos de luz que tengamos en cada momento o de como nos sintamos. En un momento de relajación o para ver la televisión, por ejemplo, agradeceremos una suave luz difusa, pero si queremos leer, precisaremos una luz focal con la suficiente intensidad.

Con al actual crisis del COVID-19, hay que tener en cuenta que muchos salones se han reconvertido en despachos, o se ha habilitado en ellos una zona para trabajar o teletrabajar. Las zonas de trabajo requieren una planificación especial de la luz, y que trabajar sea agradable y no incremente la fatiga por culpa de una iluminación deficiente. Y si hay pantallas de ordenador, que la iluminación no genere reflejos, que acabarán produciendo fatiga ocular, pueden ocasionar molestias visuales y dolores de cabeza, y disminuir el consecuencia el rendimiento y afectar a nuestra salud general.

proyecto de iluminación salónEn cuanto a los tonos o temperaturas de color de la iluminación en un salón, recomendaríamos movernos entre los 2700K (equivale a la luz de incandescencia) y los 3000K, para lograr el máximo confort. En lámparas auxiliares, e iluminación decorativa solemos recomendar el uso de 27000K, mientras que para una iluminación directa, general, y para las zonas de trabajo, recomendamos el uso de 3000K.

Puntualmente podemos usar incluso tonos más cálidos, cuando la luz se convierte en decoración, como por ejemplo 2500K en el caso de iluminación integrada en mobiliario, pero dependerá también de los colores de la estancia y del mobiliario.

Para finalizar, comentar que podemos usar la luz como un elemento decorativo más. Jugar con manchas de luz proyectadas puede resultar decorativo a la vez que funcional. Crear claroscuros. Igualmente, hay que tener en cuenta que una lámpara suspendida singular, por ejemplo sobre la mesa de comedor, no sólo cumplirá su función de iluminar, sino que a su vez puede ser un elemento decorativo diferencial de toda estancia.

Nuestra recomendación: asesorarse bien por un profesional para afrontar la iluminación de cualquier espacio. Le aconsejará sobre el tipo de iluminación más adecuado, modelos de luces, lámparas y luminarias, fabricantes, etc., teniendo en cuenta un presupuesto dado, y un espacio concreto, con el fin de lograr el mejor resultado posible.