Proyecto de iluminación dinámica realizado para el auditorio del CCIB (Centre de Convencions Internacional de Barcelona), en el que se han iluminado todos los peldaños de las escaleras del auditorio y los vomitorios (puertas y escaleras de acceso desde el hall al auditorio) con iluminación lineal empotrada en el suelo y transitable, que cumple una doble función: señalización de seguridad en las escaleras para que la gente vea en la oscuridad el límite de cada peldaño y no caiga o tropiece, e iluminación espectacular y dinámica para complementar la puesta en escena de cualquier evento o espectáculo que allí tenga lugar.
El auditorio del CCIB es un edificio singular, también conocido como Auditorio Fórum, que fue diseñado por los prestigiosos arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, y destaca por su gran estructura en forma de triángulo equilátero azul de 25 metros de altura, así como por las grandes dimensiones internas del auditorio. Además cuenta con un aforo total de 3.084 personas (distribuidas entre platea y anfiteatro, además de plazas adaptadas para movilidad reducida). Dispone de un amplio escenario de 420 m² (30 metros de ancho, 14 de fondo y 14,2 de altura) con tarima de madera y diseño sin columnas para garantizar una visibilidad perfecta desde cualquier butaca. Sus principales usos son congresos y convenciones corporativas, conciertos, musicales y espectáculos en directo, y galas, entregas de premios y lanzamientos de productos, como por ejemplo los Premios Goya.
En su interior, el auditorio no tiene casi ningún peldaño que mida lo mismo, y en la zona de platea hay más de 400, vomitorios aparte, lo que supuso un reto a la hora de planificar la fabricación a medida de todos y cada uno de los lineales que se han instalado en el edificio, el correcto etiquetado para su entrega para la instalación, así como para dimensionar las potencias de los diferentes equipos de control y alimentación empleados en la ejecución del proyecto. Las luminarias, que se instalaron empotradas en el suelo, son estancas y especialmente diseñadas para soportar el peso y desgaste que supone el paso repetido de grandes volúmenes de gente por encima así como frente a los impactos.
Además, se diseñó y dimensionó un sistema de control de iluminación basado en protocolo DMX, con el fin de poder controlar la luz de cada peldaño del auditorio de manera individual, permitiendo crear infinidad de efectos de iluminación diferentes, más allá de la mera iluminación de paso y seguridad, convirtiendo la sala en un elemento activo y dinámico a disposición de todo evento que en el auditorio se celebre.
A su vez, cada luminaria lineal empotrada en el suelo se suministró con una gran longitud de cableado (cada lineal llevaba ya su cable montado a medida, de hasta 20 metros), con una longitud personalizada para cada lineal según ubicación ya que por debajo del edificio, lejos de las zonas donde accede el público, se encuentran las salas técnicas, donde instalamos todo el sistema de control que diseñamos y por donde discurre todo el entramado de cableado de todos y cada uno de las luminarias lineales.
Así, la iluminación dinámica de las escaleras se ha integrado en el sistema centralizado de control de todo el edificio, pero puede ser controlada además, y con independencia, desde cualquiera de las dos salas o puntos de control de iluminación que hay en el auditorio y que se utilizan para la gestión de los diferentes eventos que en el edificio se celebran, según cada producción particular.
El proyecto ha sido muy demandante y exigente desde la fase de conceptualización y diseño, pasando por la producción, suministro de materiales, la ejecución, hasta la programación de todo el sistema y la instalación y su puesta en marcha, pero estamos muy contentos y orgullosos del resultado que creemos es increíble, y el espacio ha ganado una enorme versatilidad, logrando integrar al público en los espectáculos y permitiendo crear eventos más inmersivos y participativos, acercando a los espectadores al espectáculo y a la acción.









